ABANICOS
Abanicos fabricados artesanálmente, totálmente pintados a mano, algunos de ellos están construidos con madera noble, como el palo santo y un extraordinario acabado. Esto hace que, aparte de ser un elemento de uso personal y un detalle de elegancia y distinción, luzca béllamente, expuesto en una vitrina como un motivo de buen gusto.
La existencia del abanico y su uso, según se dice, se remonta a la época del emperador Hsien-Yuan, en el siglo XXVII antes de Cristo. Llegó a España, a través de Europa, a mediados del siglo XVIII, donde arraigó tanto su uso, que ha llegado a convertirse, junto a las castañuelas y el traje de faralaes, en uno de los objetos más representativos de España y muy apreciado por todas las personas que visitan nuestro pais.
El arte del abanico, es el arte del movimiento con el que se ha llegado a constituir el lenguaje del abanico, transmitiéndose de generación en generación y que las mujeres utilizaban para comunicarse con sus enamorados, siendo los siguientes, algunos de los muchos significados que tienen ciertos movimientos hechos con el abanico:
- El abanico sobre el corazón: Te quiero.
- Abanicarse lentamente: Estoy casada.
- Abanicarse rápidamente: Estoy comprometida.
- Tocar con el dedo el borde del abanico: Quiero hablar contigo.
- Colocar el abanico sobre los labios: Bésame.
- Apoyarlo sobre la mejilla derecha: Sí.
- Apoyarlo sobre la mejilla izquierda: No.
- Golpear un objeto con el abanico: Estoy impaciente.
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